viernes, 14 de febrero de 2020

Te amo como al arroz, te extraño como a los frijoles

La poesía y la literatura chinas están como todas las poesías y literaturas— repletas de bellísimas y evocativas imágenes. El sauce llorón es imagen de la grácil figura femenina; el bambú es símbolo de la juventud y la rectitud de carácter; el buey que se adentra en la bruma nos sugiere al viejo maestro Lao Tse alejándose del mundo hacia lo desconocido.

Pero también tienen imágenes poéticas bastante curiosas, sobre todo provenientes de la gastronomía, porque claro que así es. Aquí tres ejemplos que no necesariamente derretirían el corazón de nuestra amada en Occidente.

TE EXTRAÑO COMO A LOS FRIJOLES
Para ser justos, la frase no se usa ni mucho menos se traduce así. Pero para ser burlones, sí se usan los frijoles como símbolo de extrañar a alguien.
El origen es un poema de Wang Wei (王维, 699-759, Dinastía Tang), uno de los más famosos poetas chinos, escribió uno de los cuartetos más conocidos del cánon poético, que cualquier niño se aprende en la primaria. El poema se llama “Añoranza”:

相思
春来发几枝?
愿君多采撷,

Xiāngsī
Hóngdòu shēng nánguó,
chūnlái fā jǐ zhī?
Yuàn jūn duō cǎixié,
cǐ wù zuì xiāngsī.

Los frijoles rojos crecen en el reino del sur.
¿Cuántos recogerás al llegar la primavera?
Quisiera que tomaras algunos más,
pues son el símbolo de la añoranza.
El frijol rojo es un árbol muy elegante, con ramas angulosas parecidas al ciruelo ó al cerezo, otros dos árboles muy apreciados en Asia. En este poema, Wang Wei usa por primera vez este árbol como símbolo de su nostalgia por una persona. Las líneas se volvieron tan famosas que la sola mención del frijol rojo es suficiente para indicar el extrañar una persona, pero lo que se hace es citar la línea literalmente, y no decir “te extraño así como a los frijoles.”

TE COMES MI TOFU
Bueno, después de clarificar que me vi injusto con los frijoles, la siguiente frase sí que está graciosa y no tiene justificación elegante como la anterior:
吃我豆腐   (Chī wǒ dòufu)
“Te quieres comer mi tofu”, literalmente. No tiene alusión poética ni nada, y quiere decir, “te estás queriendo propasar”. En chino suena gracioso, y definitivamente menos bárbaro que cómo suena en español, y cuidado: se usa solamente con alguien con quien tienes mucha confianza, y en son de broma.

LOS RATONES AMAN EL ARROZ
Yang Chengang (杨臣刚) es un fulano que en el 2000, porque no tenía nada mejor que hacer, se puso a componer una canción de amor, la grabó, la puso en internet y se convirtió en el mega éxito. La canción es de las más populares en China en la última década, ha sido grabada por artistas famosos, y los profesores de chino siempre te la ponen para que te la aprendas. ¿El título de la canción? Los Ratones Aman el Arroz (老鼠爱大米, Lǎoshǔ ài dàmǐ). Y sí, es de amor. Y el coro dice, con poesía magistral:
我爱你,就像老鼠爱大米
Wǒ ài nǐ, jiù xiàng lǎoshǔ ài dàmǐ.

Te amo… como el ratón ama el arroz.

Y lo dice así sin intentar sonar gracioso ni para niños chiquitos. Es como si el éxito romántico más grande en español se llamara “Te amo… como el tlacuache ama las tunas”, y la novia se pusiera toda emocionada al oírnos cantársela.


   

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