jueves, 31 de julio de 2014

La peor traducción en la historia del Universo




Para Rebeca R.

Como traductor, esta cosa de agarrar una frase en un idioma y hacer que sea entendible en otro es un tema muy cercano a mi corazón. Eso de que “el traductor es mitad traidor”  (traduttore traditore) es, digamos, mitad cierto. La frase fue inventada en el siglo 14 por los italianos que estaban escandalizados por lo que ellos juzgaban malas traducciones de Dante al francés, pero básicamente se puede aplicar desde la piedra de Rosetta.
Cuando uno traduce cosas sencillas y claras - como manuales técnicos - no hay mucho problema; los dolores de cabeza aparecen cuando se traduce literatura, porque hay que devanarse los sesos para realizar un balance entre mantener fielmente el significado, y al mismo tiempo tratar de aproximar en el idioma final los ritmos o particularidades estilísticas del escritor.
Pero bueno, ese es un tema de debate para los profes de universidad. Que ellos se ocupen de Shakespeare y Cervantes; aquí vamos a hablar de Wolverine y de Terminator, que aunque pueda parecer intrascendente,  como reto de traducción es igual - o peor - de complejo. Vamos a ver por qué, y concentrándonos en la traducción más típica para estos casos, que es del inglés al español.
Los títulos de películas y programas de TV, así como los nombres de personajes de ficción, son extremadamente difíciles de traducir. Realmente, muchas veces se crea, más que se traduce. Esto es porque una idea expresada en un idioma X, tiene una carga cultural y un bagaje idiomático que si se traduce literalmente, puede sonar absurdo ó estúpido en el idioma final.
Seguido nos quejamos de que en México y España se traducen los títulos de películas de forma más bien extravagante, pero es que pongámonos a ver ejemplos:
Y… ¿Dónde Está el Piloto?  es como se conoció en México la comedia Airplane!  (1980), y en España se llamó  Aterriza Como Puedas. Nos podemos quejar y decir que ninguna de ellas es ni remotamente una traducción, sino un invento, pero ¿qué hubiera pasado si se traducía como ‘¡Avión!’ ? Pues que hubiera sido inentendible. 

En general en el idioma común, el inglés tiende a lo abreviado y el español a lo explicativo. Y además, en EUA las películas siempre se han promocionado mucho más que en México, de modo que el críptico título de Airplane! no era obstáculo para que el público supiera que es una comedia, mientras que en los 80s en México sólo teníamos unas miserables páginas en el periódico que no decían mucho porque los posters venían compactados a 2 por 5 centímetros.
Ambas soluciones en español me parecen muy buenas: sin siquiera ver el poster, son títulos que sugieren comedia, y tuvieron muchísimo éxito.
El problema vino después, porque este tipo de películas de parodia se hicieron muy populares, y los creadores de títulos en español se hicieron extremadamente perezosos.


Sí, todo eso pasó. Y los títulos originales eran Young Doctors in Love (1982), The Naked Gun (1988)  y Repossessed (1990). O sea que por diez años estuvieron exprimiendo el “¿Y Dónde Está … ?” hasta que se hartaron.
Exactamente lo mismo pasó con Police Academy (1984), bien traducida como Loca Academia de Policía, pero que también se usó para otras cosas, como para traducir Hot Shots (1991)  como Loca Academia de Pilotos. Aunque por lo menos en México nos vimos más recataditos que los españoles:


Sí, efectivamente: La Madre de Todos los Desmadres. Esa imagen no tiene Photoshop. Disfrútela.
Y ahora metiéndome a lo grueso del tema, que es: España contra México para traducir inglés. Esta es una conversación que he tenido muchísimas veces con amigos españoles; claro que ambos tratamos de convencer al otro de que lo nacional es lo mejor, pero la verdad pura, dura e incontestable es que en México se traduce mejor. Vamos a ver unos ejemplos.

SUPERHÉROES.

Hay veces que es mejor no traducir. Supermán, Batman y otros personajes así, son mejor dejarlos tal cual, pero no hay una regla general. Por ejemplo nosotros decimos el Hombre Araña - quizás porque quienes primero tradujeron consideraron que el nombre en inglés era un poco difícil - pero en España se dice Espíderman.  Con E, claro. Digo, no la escriben, pero así la dicen.
Pero vayamos al ejemplo importante: Wolverine.


¿Lobezno? ¡¿LOBEZNO?!  A quién se le ocurre semejante cosa, por el amor de Cristo. Vamos a dejar una cosa bien clara, esto es un Wolverine:


En español se llama Tejón, o Glotón. Y esa es la razón por la que en México se prefirió dejar el nombre en inglés, porque la verdad esas palabras no le van muy bien a un superhéroe hiperviolento, aunque ese es precisamente el animal en el que está inspirado (es un animal pequeño pero violento en extremo, y no huye de ningún enemigo por más grande que sea).
¿Cómo diablos Lobezno?!!!!!  Me imagino que así fue la decisión:
- ¡Manoloooou, que tenemos que traducí er nombre de un tal Wolverine! ¿Tú sabes qué coño es eso?
- Hombre Paco, pues en inglé, el Wolf es un lobo. Así que Guolberín debe ser un lobo pequeñín.
- Vale, pues le ponemos Lobezno y ya está. A ver, ¿qué sigue? Coño, ¿qué cosa es un Daredevil?
- Joder.

LOS MUPPETS.

Parecido a algunos  superhéroes, en México se decidió dejar el nombre original, quizá porque sonaba lo suficientemente gracioso/extraño. Mientras tanto, en España…


OK, los Teleñecos. Se entiende. Muñecos de la Tele. Como dije al principio, quienes hacen este tipo de creaciones tienen que tomar en cuenta la cultura más aún que el significado. Y claro que no le pusieron Beto y Enrique a la pareja ambigua:


…aunque uno hubiera imaginado que les iban a poner Manolo y Venancio, no Epi y Blas. Pero OK, pasa también aunque nos parezca raro en México. Pero la que sí pasa la línea de lo raro y llega a territorio de ‘no puede ser’ es:


La Rana GUSTAVO.
¿Cómo Gustavo? Por las barbas de Archibaldo (que en España se llama Coco), ¿Gustavo? ¿Qué no saben que la aliteración o la onomatopeya es lo más secillo para nombrar este tipo de personajes? En inglés es Kermit, que suena como el ruido de croar. O aliterando o rimando: Rana René, Leoncio León, Magilla Gorilla…  pero no. La Rana. Gustavo.
Wow.

DOBLAJES.

En doblajes de películas me podría pasar una tarde entera, pero vamos directo a un ejemplo que no tiene perdón de Dios. Quiero que el lector imagine, si puede, mi experiencia cuando vi Terminator 2. Fue una experiencia surrealista, porque la vi en España, el año que se estrenó: 1992. Y en España TODAS las películas se ponían dobladas.
Nadie habíamos visto nunca efectos especiales tan impresionantes, pero mi quijada estaba abierta no sólo de ver al T-1000 metamorfosearse en metal líquido, sino de escuchar a Schwarzenegger decir cosas como “Tranqui, capullo” en puro acento madrileño. Pero nada, NADA me había preparado para escuchar la versión de la Madre Patria de una de las frases más famosas del cine.

 Sayonara. Baby.
Cuando salí de la película, las preguntas que me pasaban por la cabeza eran las que le pasaban a todos, más una: 
- ¿Cómo diablos hicieron que el T-1000 pasara a través de las rejas?
- ¿Cómo hicieron la escena de los gemelos?
- ¿Cómo crearon el metal líquido que el T800 puede atravesar con el puño?
- ¿POR QUÉ DIJO SAYONARA BABY????????????!!!!!



3 comentarios:

  1. Jajaja, como me reí con este post!, Excelente.

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  2. Me encantaaaaaaaaaaaa!!!! Me meo. Mil gracias por haberme hecho pasar un rato tan divertido, y otras mil por el otro rato que pasaré hablando de esto con mis amigos gachupas (que en mi círculo son mayoría y, por ende, siempre tienen la razón).

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  3. Jaja. Alfonso, te aventaste con este artículo, me he reído hasta llorar!

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