sábado, 7 de marzo de 2015

El anuncio más brutal de la historia



Allá a principios de los 90, cuando el internet todavía no era una cosa, la vida era bastante diferente. Mi lectores de menos de 25 años seguramente no visualizan “escribir una carta”, así de una forma tan primitiva como tomar una pluma y un papel, meter el mensaje en un sobre y ponerlo en el correo. ¿Esperar dos semanas a que llegue a su destino? ¿Qué eso no se hacía en la Edad Media?

Había otras cosas diferentes aparte de eso; por ejemplo, la información se conseguía también de forma más lenta y más exclusiva. Hoy se puede teclear en Google la frase “mejores comerciales” y encontrar 2 millones de hits; pero en aquel entonces, para quienes nos interesaba el arte de la mercadotecnia, había colecciones de comerciales galardonados que se podían ver ya fuera en VHS muy difíciles de conseguir, o en eventos anuales en alguna sala de cine rentada, donde se proyectaban a un público exclusivo. Una “reliquia” de esos tiempos que aún subsiste en México es el evento de La Noche de los Publívoros, donde se continúa la tradición de proyectar varias horas de los mejores comerciales de la historia y hasta el año más reciente, del que se incluyen los que son premiados en el Festival de Cannes y otros similares.

Estos eventos normalmente dividen la proyección en varias secciones, por ejemplo, Comerciales de Comida, Comerciales de Autos, Comerciales Sexy, etc. Hay una sección que se llama Comerciales de Concientización Social, que siempre es la parte seria de la presentación, y en la que los anuncios pueden llegar a ser muy impactantes por su contenido. Recuerdo uno en el que el anuncio empieza en oscuro total, y tras unos segundos, una luz cenital deja ver a una persona en silla de ruedas, horriblemente desfigurada y viendo directamente a la cámara. Después de unos momentos, aparece este mensaje: “No, claro que no todos los que manejan borrachos se matan”.

Le voy a contar al lector el anuncio más brutal que he visto en mi vida. Realmente es en extremo perturbador, así que si es de sensibilidad delicada, le aconsejo sin exageración dejar de leer aquí mismo.

En 1995, fui junto con algunos amigos a una de estas presentaciones de los mejores anuncios del año. Íbamos ya pasando la mitad de la proyección cuando empezó la sección de Concientización Social, así que ya sabíamos lo que seguía. Pero de todas formas, tras ver el anuncio que cerraba la sección (el que le voy a referir), hubo una reacción colectiva y audible en la sala que creo que nunca he vuelto a ver; y varias personas se salieron, llorando.

De nuevo le digo que el anuncio es devastador, y la historia que cuenta en sólo tres frases, es durísima.

*

No hay sonido.
La cámara está situada en el fondo de una piscina, viendo hacia arriba, donde se adivina la luz del sol. Vemos en primer plano a un niño nadar hacia arriba, en cámara lenta. 

Aparecen estas palabras:
“El día más feliz de mi vida fue cuando nació mi hijo.”

El niño sigue nadando hacia arriba, hasta que lo perdemos fundido en la luz.
Oscuro.

Aparecen estas palabras:
“Y también cuando murió.”
 
Oscuro.

Aparecen estas palabras:
“Asociación de Padres en Contra de las Drogas.”




domingo, 1 de marzo de 2015

Los mejores consejos del mundo


Via Colourbox


- Oye, te quiero pedir consejo.
- A ver dime.
- No he estado ya a gusto con mi novia.
- Pues córtala.
- Pero pues ya tenemos mucho tiempo juntos.
- Pues sigue con ella.
- Pero es que de repente me desespera con sus cosas.
- Pues córtala.
- Pero es que nos conocemos tan bien el uno al otro.
- Pues sigue con ella.
- Pero últimamente no hace más que importunarme.
- Pues córtala.
- Aunque siempre me ha apoyado.
- Pues sigue con ella.
- Igual por eso está así recientemente.
- Puede ser.
- Porque no está de acuerdo con este negocio que quiero hacer.
- Puede ser.
- Y es que ella tiene experiencia en eso.
- Ya ves.
- Voy a hablar con ella.
- Haces bien.
- ¡Ah muchas gracias! ¡Das los mejores consejos del mundo!
- Ehh… de nada.




VIDEO DEL DÍA


No sé qué le pasó al refresco Teem, que fue más o menos popular en los 80s en México. Seguro lo compró la Coca-Cola o algo así. Pero este anuncio, que fue su anuncio debut, es uno de los mejores que he visto en mi vida, porque cumplía inmediatamente su cometido de darme una sed infame al verlo: 





sábado, 28 de febrero de 2015

Religión en las aulas, dice el gobierno





…el Gobierno de España, afortunadamente, no el de México. O bueno, desafortunadamente si mi lector es español. O bueno: afortunadamente si es español y miembro de una cofradía. Y si mi lector no es mexicano ni español, pues mire, no lo sé porque ya me hice bolas un poco. Usted decida.

Pero en fin. El asunto es el siguiente: en España mucha gente que se dedica a la ciencia y su divulgación están poniendo el grito el cielo, a raíz de que en el más reciente BOE (Boletín Oficial del Estado, Feb. 25, 2015), se hace saber que en el currículum de estudio OFICIAL, se incluye la “enseñanza de Religión Católica de la Educación Primaria, de la Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato”. Yo tampoco lo creí en un principio pero helo ahí, con link oficial y todo. 

Es una santísima barbaridad, que si se intentara realizar en México, aún con lo religioso que es el respetable en general, de seguro se rechazaría antes que ipsofactamente. De modo que están justificados los científicos en su justa ira y en su despotricar contra el BOE. 

Pero a lo que voy es a otra cosa: en uno de los artículos publicados en contra de esa medida, una escritora dice:
En serio, en pleno siglo XXI me resulta imposible (sí, imposible) entender que existan los horóscopos en las revistas; o las religiones; o que se consuma homeopatía o reiki, por ejemplo. O, al menos, en países de los que llamamos desarrollados. Evidentemente, tanto la homeopatía, como el reiki o los horóscopos son timos que se aprovechan de la falta de conocimiento científico de una parte importante de la población.
Y digo yo: pues no se altere tanto porque nos pasamos de entusiasmo. 

A mí me parece no sólo posible sino perfectamente razonable la existencia de esas cosas, por más patrañas que sean. El discurso extremo, estilo Richard Dawkins, del que ya he hablado en otra ocasión, simplemente es poco razonable, por más racional que sea. Incluso en países desarrollados, no existe homogeneidad de pensamiento y qué bien que así sea. Y si creer en el reiki o los horóscopos es explicable por la falta de conocimiento científico, la religión, una expresión mucho más compleja, es explicable por la naturaleza misma del ser humano. Si a alguien le parece imposible de entender su mera existencia, creo que hay una falta de empatía hacia quienes físicamente y por sus circunstancias no tienen acceso a la ciencia y a las modernas explicaciones del mundo. En el caso de Dawkins me parece que eso viene de su obvia vida privilegiada; pues los vuelos más altos de la filosofía y la ciencia siempre han sido tan sólo para unos cuantos, y nos deberíamos de sentir afortunados de poder leer esto aquí en línea y poder discutir con gente al otro lado del mundo. Cosa distinta es la ignorancia supina, que aún teniendo acceso se niega a aprender, y ahí sí se puede decir mucho más. 

Pero con todo esto, el ser humano no sólo quiere verdades objetivas: queremos sentido, y la religión es la manera más antigua de dar sentido y consuelo a una existencia con frecuencia no muy llevadera. Además, ateísmo ha habido desde que hay religión: su lento, lento avance simplemente muestra que no a todo mundo le va bien dejar una concepción del mundo con creación y sentido último. Es muy largo de discutir  y el tema lo he tocado ya antes.


Algunos pensadores modernos como Robert Wright, ven el valor social y sicológico en la práctica religiosa y toman posturas moderadas frente a ella sin ser ellos mismos religiosos. Aquí, por ejemplo, Wright hace una contribución muy interesante en el foro de Ciudad de las Ideas 2009 en México, en el que varios ateos de hueso colorado (incluyendo a Christopher Hitchens, el más vitriólico de todos) se enfrentan a tres teístas también apasionados. 

Incluso Carl Sagan, que es ícono tanto de entusiastas de la ciencia como de ateos, delinea en su novela “Contacto” (1985) varios encuentros productivos entre fe y razón, y al final del libro propone una hermosa escena –que desgraciadamente no está en la película– en la que un alienígena increíblemente avanzado, le explica al científico humano lo que para él significa lo “divino” o misterioso; y le intima que dentro de la secuencia de números aparentemente aleatorios de Pi, existe un “mensaje”. No se lo digo porque realmente merece la pena leerse en el original, pero a lo que voy es que hasta las mentes más racionales y escépticas se pueden dar el lujo de añorar lo trascendente.

Dicho todo lo anterior, fue una salvajada lo del BOE en España y, a juzgar por los eventos y declaraciones recientes en México, hay un ambiente en el que no estamos tan lejos de que se reproduzca algo similar.





VIDEO DEL DÍA


Vea esta increíble lista de 44 películas que tocan temas filosóficos clásicos y contemporáneos, o bien que toman como su tema la vida de algún filósofo. ¿Cuántas ha visto?: