jueves, 5 de diciembre de 2019

Las inacabables supersticiones


Hay una superstición común que dice que aquél que se encuentra una serpiente de dos cabezas, morirá en poco tiempo. Cuando Sun Shu’ao encontró una serpiente de este tipo, rápidamente la mató y la enterró. ¿Quiere decir que la vida y la muerte de un hombre no dependen más que del destino de un animal cualquiera?
Tie Jiwen nació el quinto día del quinto mes lunar. Su padre Tie Tiying no quería criarlo, diciendo a su esposa que “un niño nacido en el quinto mes lunar crecerá alto como una puerta y matará a sus padres”. Su esposa contestó, “¿El destino del hombre depende del Cielo o de la medida de una puerta? Si depende del Cielo, no te quejes; y si del tamaño de una puerta, ¿quién ha escuchado semejante ridiculez?”
Sun Shu’ao no murió inmediatamente, pero eso no tuvo nada que ver con enterrar una serpiente. Si al día siguiente hubiera recibido un favor, ¿se hubiera puesto a matar y enterrar serpientes?

Wang Chong (王充, 25-220). Extracto del capítulo “Nociones incorrectas acerca de la felicidad”, en Ensayos Críticos (Lunheng). Publicado por primera vez en:
La inacabable superstición. Yuanfang Magazine. Nov. 17, 2015.


VIDEO DEL DÍA
El comediante Louis CK, hablando de cómo nuestra mente es constantemente un escenario entre nuestros buenos y malos pensamientos:


miércoles, 4 de diciembre de 2019

Tres canciones de amor perfectas


Las mejores canciones de amor son las de desamor, y aquí hay tres canciones perfectas:

Si tú no vuelves – Miguel Bosé
La letra está llena de frases engañosamente sencillas, que van creando un ambiente de inocencia desolada. Las imágenes son preciosas como postales en sepia o en añil:
Si tú no vuelves,
me quedaré aquí con mi perro espiando horizontes.
Si tú no vuelves,
me quedaré sin ti, con mi tristeza bebiendo lluvia.

El momento más perfecto:
Era tan bonito, era así de grande y no tenía fin.

Dentro de la lenta cascada de frases simples y de expresión inocente, está ésta para quedarse imborrable: la de un niño que dice “así de grande.”

Naturaleza Muerta – José María Cano (Mecano)
J.M. Cano es un genio y sus letras seguido tienen referencias a literatura y temas clásicos. En esta canción refiere la historia de una mujer de quien el Mar está enamorado, y es tan celoso que le arrebata a su amante. En un arranque de onomatopoética, dice:
Los celos no perdonan al agua ni a las algas ni a la sal

Al decirla en voz alta, las tres “s” de la segunda parte de la frase imitan el sonar de las olas; este es un hermoso eco de la frase Poluphloisboio Thalassas, en la Ilíada, con la que Homero se refiere a “las resonantes olas.”
El momento más perfecto:
La mujer pierde para siempre a su amante en el mar y se queda esperándolo frente a la playa, convertida en estatua de sal, pero:
…hay gente que asegura que cuando hay tempestad
las olas las provoca Miguel luchando a muerte con el Mar.


Con la frente marchita – Joaquín Sabina
Sabina es un monstruo de las letras; un poeta bandolero, maestro en expresar lo alto y lo sórdido, con frases construidas como orfebre. En esta canción relata de forma exquisitamente cortazariana las escenas que compartía con un amor que ya no está:
Sentados en corro merendábamos besos y porros, y las horas pasaban de prisa entre el humo y la risa. Con la frente marchita cantaba Gardel, y entre citas de Borges, Evita bailaba con Freud. Ya llovió desde aquel chaparrón hasta hoy.

El momento más perfecto:
Mándame una postal de San Telmo. Adiós, cuídate.
Y sonó entre tú y yo el silbato del tren.

Si hay una escena de despedida más melancólica que ésta en una canción, no la he escuchado.

  

lunes, 2 de diciembre de 2019

Marcha del 1 de diciembre: lo que sigue


Se los voy a decir sin rodeos: me sorprendió la concurrencia.
Me parece que hay algunos puntos importantes qué comentar y es importante que los comentemos ya:
El gobierno no quiere ni va a dialogar. Ni creo que nadie hubiera pensado que esto podría ser de otra forma, pero es en verdad preocupante que, el mismo día, el discurso de los acólitos del gobierno se endureció y se hizo explícitamente el discurso de una dictadura estándar. Se hizo igual en 2004 para minimizar la Marcha de la Paz, con la casual declaración de “una marcha pirrurris.” Esta vez se dijo literalmente que “se unieron los racistas con los corruptos, los xenófobos con los clasistas, los traficantes de desidias con los traficantes de influencias” y se lanzó de inmediato el hashtag #FracasoFifí. No hay diálogo posible, nos dicen, con una ruindad que no pretenden ni siquiera endulzar. Esto debe dejar muy claro lo que se requiere con urgencia:
Se necesita seguimiento. La marcha necesitaba ser muy nutrida y estar en todo el país para tener los requerimientos mínimos de ser exitosa. Eso se logró. Hubo mucha gente, discursos certeros (¡bien @econokafka!), escenas emotivas. Muy bien, pero eso no basta ni de lejos: ya lo hemos visto en múltiples ocasiones. La pregunta es, ¿qué pasa el lunes? ¿Y el martes? ¿Y todos los días que siguen? Esto debe de ser un movimiento sostenido y en muchos frentes; la marcha fue excelente para dar visibilidad pero es un punto de arranque; no se debe tomar la calle demasiado sino hacer lo que siempre nos falta: organizarnos. He escuchado de varias iniciativas interesantes de formar células ciudadanas, que pueden conectarse por redes orgánicas, sin necesariamente formar una estructura tipo partidista, que a mi ver no sería deseable en este momento. Imaginémoslo como un “crowdfunding” de cambio social, una red en donde cada quien aporta y comparte en su propio ámbito, sumando a la vez visibilidad y esfuerzos reales de cambio social. Pero para esto llegamos al quid de la cuestión:
Se necesita unión. Si el seguimiento es difícil, más lo es la unión. Al evento, como era de esperarse, acudieron para la foto una constelación de personajes políticos de todos los sabores, llevando agua a su molino y aprovechando el zeitgeist. No es deseable echarlos creando fracturas, pero menos deseable aún es dejar que un grupo empiece a apoderarse de lo que en esencia es un movimiento ciudadano: ya lo hemos visto pasar muchas veces. La unión hacia las elecciones de 2021 es lo más fundamental y como dije en el artículo anterior, no hay aún una voz que encarne el mensaje. Probablemente no la habrá en un rato y más probablemente vaya a ser alguien que nadie conocemos aún. Una voz nueva.

La marcha no fue otra cosa sino el comienzo de algo que, si esta vez sí nos ponemos de acuerdo, puede ser sin precedentes. No dejemos que se muera.