martes, 5 de agosto de 2014

Danza de vino y sangre






Extinta la memoria
buscando el pan sin conocer el molde
            Adán recorre su camino en balde.

Árbol que anhela
cielo de mar y amanecer canela.
La vela, el ser, el vino
el ir que absuelve;
            callando estar en un distante trino.

En ti no miente tu danzar que vuelve
de espíritu embriagado;
el tinto a un lado y la espada tinta
que danza lenta en un papel sagrado.



viernes, 1 de agosto de 2014

Imágenes de todos los días en China (6)




¡Y regresa de nuevo, después de un hiato prolongado, la sección favorita de divulgación cultural china! Para los que acaban de llegar al blog y no saben de qué hablo, aquí están la Parte 1, Parte 2, Parte 3, Parte 4, y el Menú Surrealista.

Sin mayor preámbulo, vamos a ver. Primero, una típica librería china en verano. Hay muchas formas de huir del calor infame, pero una de las preferidas de jóvenes y familias, es meterse a la librería y ponerse a leer. Y agarrar lugar en donde se pueda:
 

Una cosa que tienen muchas librerías es esta “mesa de práctica de caligrafía”.  No se necesita más que un botecito con agua y una brocha, para practicar los caracteres chinos sobre la madera. ¡Y no hay que desperdiciar papel!:



Pero luego sales a la calle y no te puedes escapar de la triste realidad: no todo mundo se educa. Eso de respetar la vialidad nomás es una cosa que no se les da naturalmente. Ahí está un fulano recargándose en un letrero de No Recargarse, y sí, el de la derecha está hablando por teléfono en mitad de la calle, VIENDO DIRECTAMENTE al carro que quiere pasar. Pero pues hay que esperar a que el señor termine de ordenar sus fideos:


Pero bueno, dejemos de lado la primitivez de cierta gente y veamos la hipertecnologización (voy a mandar esa propuesta a la RAE) que por otro lado está creando nuevos comportamientos. Muchos, antes de venir a China, se imaginan a la gente en la calle con sombreros triangulares, y luego se sorprenden cuando ven esto:



Hasta en los lugares más insospechados, como una academia de artes de aruitectura tradicional:



Vemos a un viejo maestro de pintura:



… ¡con su super Mac en el escritorio! 

Decir que China es una tierra de contrastes es quizá un poco cliché, y bueno cualquier cosa humana está definida por los contrastes. Pero la definición aplica en China porque lo provoca este periodo acelerado de apertura por el que está pasando desde mediados de los 80, en que lo tradicional (muy tradicional), lo hipermoderno y lo extranjero se combinan de forma curiosa, y a cada paso. Por ejemplo estas señoras:



Haciendo tejidos tradicionales entre varias (cada manta se tarda de 3 a 4 meses), no están en un rancho dejado de la mano de Dios, donde nomás van los turistas a tomar fotos, sino que están a una cuadra de esta panadería:



y sí, tienen un pan estilo francés que sabe tan rico como se ve. Y si caminamos un kilómetro más hacia el centro encontramos una tienda de Cartier con esto:



Por si no alcanzan a apreciar (o a comprender) tantos ceros, el reloj de Dalí que está a la derecha, cuesta ¥ 590,000, o sea USD 98,000.  Y el anillo con un diamante que parece un pedazo de vidrio agarrado de la calle después de un accidente, cuesta ¥ 3,350,000 que son USD 560,000.  Y sí, se venden.  O sea que sí, de todo hay como en botica. Y luego están las cosas híbridas que son las más graciosas, ese querer ‘adaptar’ ideas extranjeras, que aún no da resultados consistentes. Y como Prueba A:



Eso es un poster de, um, er… ¿un cantante de música country? Parece country, pero de hecho es un cantante de música pop china ochentera. Que si vemos que la música pop actual suena como al Festival OTI 77, imagínense la de los 80s. 

Otras ocasiones en las que los intentos de verse moderhnos terminan en FAIL, es cuando le quieren poner un nombre en inglés a las tiendas, para hacerlas más ‘chic’. A veces les ponen cosas como:



Slavery.  Y venden cosméticos.

No me pregunten.  Debe haber por ahí alguna meta-lógica por la que se llegó a esa marca.
Pero luego hay cosas inclasificables que uno encuentra totalmente al azar. Como por ejemplo, esta creación que alguien dejó ahí en la ventanilla del banco:



Aquí más cerca:


Quiero suponer que alguien se aburrió mientras el cajero le procesaba su pago de la tarjeta, y se puso no sólo a hacer una especie de avioncito, sino a decorarlo con llamas y nubes y dejar su pequeña obra de arte para disfrute de otras personas, porque todos los que nos acercábamos a la ventanilla tomábamos el papelito, pero todos lo volvíamos a dejar ahí.

Son las delicias de las pequeñas cosas que a veces hacemos sin más motivo que, hacerlas.

Y como un post de “Imágenes de China” no puede estar completo sin traducciones graciosas, aquí hay dos. La primera es un error inocente en Starbucks:


que a cualquiera le pasa. Pero como estamos en el tema de los contrastes, la segunda es una burrada hardcore:


星家盛世, el nombre del lugar, se pronuncia Xīng jiā shèng shì, y se podría traducir algo así como “Casa de Espíritus de las Estrellas”. La verdad es que no tiene tampoco mucho sentido. 

Pero “Huay Bsey Rusal Pesioy” no es ni la pronunciación china, ni mucho menos una traducción; parece más bien que a alguien le dio un ataque epiléptico mientras estaba en el teclado tratando de escribir el título; o también como el siguiente nombre artístico que va a usar Prince.

Pero si no es la segunda, aquí ya pido primis para usarlo como nombre de mi grupo de rock.

Bueno, por lo menos sí pusieron bien el WELCOME.




jueves, 31 de julio de 2014

La peor traducción en la historia del Universo




Para Rebeca R.

Como traductor, esta cosa de agarrar una frase en un idioma y hacer que sea entendible en otro es un tema muy cercano a mi corazón. Eso de que “el traductor es mitad traidor”  (traduttore traditore) es, digamos, mitad cierto. La frase fue inventada en el siglo 14 por los italianos que estaban escandalizados por lo que ellos juzgaban malas traducciones de Dante al francés, pero básicamente se puede aplicar desde la piedra de Rosetta.
Cuando uno traduce cosas sencillas y claras —como manuales técnicos— no hay mucho problema; los dolores de cabeza aparecen cuando se traduce literatura, porque hay que devanarse los sesos para realizar un balance entre mantener fielmente el significado, y al mismo tiempo tratar de aproximar en el idioma final los ritmos o particularidades estilísticas del escritor.
Pero bueno, ese es un tema de debate para los profes de universidad. Que ellos se ocupen de Shakespeare y Cervantes; aquí vamos a hablar de Wolverine y de Terminator, que aunque pueda parecer intrascendente,  como reto de traducción es igual —o peor— de complejo. Vamos a ver por qué, y concentrándonos en la traducción más típica para estos casos, que es del inglés al español.
Los títulos de películas y programas de TV, así como los nombres de personajes de ficción, son extremadamente difíciles de traducir. Realmente, muchas veces se crea, más que se traduce. Esto es porque una idea expresada en un idioma X, tiene una carga cultural y un bagaje idiomático que si se traduce literalmente, puede sonar absurdo ó estúpido en el idioma final.
Seguido nos quejamos de que en México y España se traducen los títulos de películas de forma más bien extravagante, pero es que pongámonos a ver ejemplos:
Y… ¿Dónde Está el Piloto?  es como se conoció en México la comedia Airplane!  (1980), y en España se llamó  Aterriza Como Puedas. Nos podemos quejar y decir que ninguna de ellas es ni remotamente una traducción, sino un invento, pero ¿qué hubiera pasado si se traducía como ¡Avión! ? Pues que hubiera sido una traducción correcta pero un título pésimo. 

En general el inglés tiende a lo abreviado y el español a lo explicativo: una cosa que funciona perfecto en un idioma, no lo hace en el otro. Y además, en EUA las películas siempre se han promocionado mucho más que en México, de modo que el críptico título de Airplane! no era obstáculo para que el público supiera que era una comedia, porque había una intensa precampaña en televisión. Mientras, en los 80s en México sólo teníamos unas miserables páginas en el periódico que no decían mucho, porque los posters venían compactados a 2 por 5 centímetros.
Ambas soluciones en español me parecen muy buenas: sin siquiera ver el poster, son títulos que sugieren comedia, y ambos tuvieron muchísimo éxito.
El problema vino después, porque este tipo de películas de parodia se hicieron muy populares, y los creadores de títulos en español se hicieron extremadamente perezosos.


Sí, todo eso pasó. Y los títulos originales eran Young Doctors in Love (1982), The Naked Gun (1988)  y Repossessed (1990). O sea que por diez años estuvieron exprimiendo el “¿Y Dónde Está … ?” hasta que se hartaron.
Exactamente lo mismo pasó con Police Academy (1984), bien traducida como Loca Academia de Policía, pero que luego también se usó para otras películas no relacionadas, como por ejemplo para traducir Hot Shots (1991) como Loca Academia de Pilotos. Aunque por lo menos en México nos vimos más recataditos que los españoles:


Dejaron el título original, añadiendo el subtítulo: La Madre de Todos los Desmadres. Esa imagen no tiene Photoshop. Disfrútela.
Y ahora metámonos a lo grueso del tema, que es: España contra México para traducir inglés. Esta es una conversación que he tenido muchísimas veces con amigos españoles; y claro que ambos tratamos de convencer al otro de que lo nacional es lo mejor, y ambos echamos mano de ejemplos infames del otro lado e ignorar olímpicamente los ejemplos propios. Y por supuesto que es lo que voy a hacer ahora  :D

SUPERHÉROES.

Hay veces que de plano es mejor no traducir. Supermán, Batman y otros personajes así, son mejor dejarlos tal cual, pero no hay una regla general. Por ejemplo nosotros decimos el Hombre Araña —quizás porque quienes primero tradujeron consideraron que el nombre en inglés era un poco difícil— pero en España se dice Espíderman.  Así con E, claro. Digo, no la escriben, pero así la pronuncian.
Ahora veamos un ejemplo importante: Wolverine.


¿Lobezno? ¡¿LOBEZNO?!  A quién se le ocurre semejante cosa, por el amor de Cristo. Vamos a dejar una cosa bien clara, esto es un Wolverine:


En español se llama Tejón, o Glotón. Y esa es la razón por la que en México se prefirió dejar el nombre en inglés: porque la verdad esas palabras no le van muy bien a un superhéroe hiperviolento, aunque ese sea el animal en el que está inspirado (es un animal pequeño pero violento en extremo, y no huye de ningún enemigo por más grande que sea).
¿Cómo diablos Lobezno?!!!!!  Me imagino que así fue la decisión:
- ¡Manoloooou, que tenemos que traducí er nombre de un tal Wolverine! ¿Tú sabes qué coño es eso?
- Hombre Paco, pues en inglé, el Wolf es un lobo. Así que Guolberín debe ser un lobo pequeñín.
- Vale, pues le ponemos Lobezno y ya está. A ver, ¿qué sigue? Coño, ¿qué cosa es un Daredevil?
- Joder.


LOS MUPPETS.

Parecido a algunos  superhéroes, en México se decidió dejar el nombre original, quizá porque ya sonaba lo suficientemente gracioso/extraño. Mientras tanto, en España…


OK, Los Teleñecos. Se entiende. Muñecos de la Tele. Como dije al principio, quienes hacen este tipo de creaciones tienen que tomar en cuenta la cultura más aún que el significado. Y claro que no le pusieron Beto y Enrique a la pareja ambigua:


…aunque uno hubiera imaginado que les iban a poner Manolo y Venancio, no Epi y Blas. Pero bueno, pasa también aunque nos parezca raro en México. Lo que sí pasa la línea de lo raro y llega a territorio de "no puede ser" es:


La Rana GUSTAVO.
¿Cómo Gustavo? Por las barbas de Archibaldo (que en España se llama Coco), ¿Gustavo? ¿Qué no saben que lo más sencillo para nombrar este tipo de personajes es la aliteración o la onomatopeya? En inglés se llama Kermit, que suena como el sonido del croar. La aliteración y la rima se usan para un sinfín de personajes infantiles: Rana René, Leoncio León, Magilla Gorilla…  ah, pero no. La Rana. Gustavo.
Wow.

DOBLAJES.

En doblajes de películas me podría pasar una tarde entera, pero vamos directo a un ejemplo que no tiene perdón de Dios. Quiero que el lector imagine, si puede, mi experiencia cuando vi Terminator 2. Fue una experiencia surrealista, porque la vi en España, el año que se estrenó: 1992. Y en España TODAS las películas se exhibían dobladas.
Nadie había visto nunca efectos especiales tan impresionantes, pero mi quijada no sólo estaba abierta de ver al T-1000 metamorfosearse en metal líquido, sino de escuchar a Schwarzenegger decir cosas como “Tranqui, capullo” en puro acento madrileño. Aún así, nada, NADA me había preparado para escuchar la versión de la Madre Patria de una de las frases más famosas del cine.

 Sayonara. Baby.
Cuando salí de la película, las preguntas que me pasaban por la cabeza eran las que le pasaban a todos, más una adicional: 
- ¿Cómo diablos hicieron que el T-1000 pasara a través de las rejas?
- ¿Cómo hicieron la escena de los gemelos?
- ¿Cómo crearon el metal líquido que el T800 puede atravesar con el puño?
…
- ¿POR QUÉ DIJO SAYONARA BABY????????????!!!!!